Vivimos rodeados de modelos, frameworks y planes de acción para liderar el cambio.
Y, sin embargo, muchos procesos se atascan no por falta de estrategia, sino por algo más sutil:
la capacidad real del líder para adaptarse.
No hablo de adaptarse como sinónimo de aguantar.
Hablo de ajustar la mirada, regularse emocionalmente y leer el contexto con honestidad, incluso cuando incomoda.
Ahí es donde empieza —o se bloquea— el cambio.
Adaptarse no es ceder (es sostener)
Un líder adaptable no es el que cambia de opinión cada semana.
Es el que puede escucharse, escuchar a otros y revisar decisiones sin sentir que pierde autoridad.
La adaptabilidad se nota cuando:
- algo no sale como esperabas,
- el equipo reacciona con resistencia,
- o el contexto cambia más rápido que tus planes.
En esos momentos, no manda la técnica.
Manda tu forma de estar.
¿Cómo sabes desde dónde estás liderando hoy?
En procesos de coaching con líderes senior aparece un patrón recurrente:
personas altamente competentes, comprometidas y responsables…
que no se están mirando a sí mismas con suficiente claridad.
No por falta de inteligencia.
Sino porque el rol, la exigencia y la velocidad no dejan espacio para parar y observar.
Y sin esa mirada honesta, es fácil:
- Normalizar el desgaste.
- Confundir aguantar con liderar.
- Repetir estrategias que ya no encajan.
Y entonces aparece la misma pregunta, formulada de mil maneras distintas:
“¿Estoy liderando el cambio… o intentando controlarlo?”
Para responderla con más claridad, a veces utilizo una evaluación estructurada llamada Leadership Adaptability Index (LAI).
No como un examen, sino como un espejo: una forma de observar cómo piensas, sientes y actúas cuando el entorno se mueve.
El LAI no busca etiquetas ni rankings.
Busca conversaciones más honestas sobre tu liderazgo actual y sobre lo que necesitas fortalecer para avanzar.
Liderar el cambio empieza por dentro
La experiencia muestra algo muy consistente:
cuando un líder gana claridad interna, el sistema alrededor empieza a ordenarse.
No porque tenga todas las respuestas,
sino porque deja de reaccionar en automático y empieza a elegir con mayor conciencia.
Y eso —aunque no siempre se vea en un KPI inmediato— se nota.
Una pregunta para cerrar
Cuando piensas en los cambios que estás liderando ahora mismo:
👉 ¿Te estás adaptando para sostenerlos…
o sólo para sobrevivirlos?
Si te apetece explorarlo, la conversación suele ser un buen primer paso.
👉 Si quieres conocer en qué consiste esta evaluación de adaptabilidad en liderazgo, puedes verla aquí:
https://eaexecutivecoaching.com/lai


